5 razones por las que Debian unstable es para usuarios finales (o no!)
Hoy leí un interesante post de Raphaël Hertzog titulado 5 razones por las que Debian unstable no merece su nombre. En el mismo, esta persona explica los motivos por los que usa Debian Unstable y alega que dicha distribución no es tan inestable como correspondería según su nombre. Incluso insta a las personas a que la utilicen, con la recomendación de no actualizar nunca los paquetes antes de algún evento importante, indicando que siempre se romperá en el momento menos preciso.
Por su parte, Alfie, un mantendedor de Debian publicó otro post bajo el título de 5 razones por las que unstable no es para todos, repasando las mismas 5 razones que dio Hertzog pero desmintiéndolas. Ambos posts son de interesante lectura para tener un panorama por parte de un usuario avanzado y de un mantendedor de la distribución involucrada.
En lo personal me gusta actualizar mis sistemas operativos y aplicaciones a las versiones más recientes posibles. Por ejemplo, el navegador con el que empecé a escribir este post es Chrome en su versión 9 (en desarrollo) y lo estoy terminando con Safari porque dicho navegador se colgó dos veces antes de que pudiera finalizar el post. Por su parte, en mi computadora personal suelo utilizar Ubuntu desde sus versiones Alpha y, aunque últimamente no he tenido dificultades sí he tenido grandes problemas en varias oportunidades. Por eso mi consejo para los usuarios finales sería el mismo que el de Alfie: no actualicen a una versión inestable a menos que sepan cómo arreglar los problemas o estén dispuestos a reinstalar su sistema.
Reflexión sobre el abuso de los ISP
Hace unos pocos días Deborah Hale publicó un post en el que comentaba sentirse frustrada por el abuso de los ISP. El principal problema, según ella comenta, se da por la falta de regulación en Internet y el gran poder que poseen los ISP que pueden arbitrariamente perjudicar un servicio que se brinda de forma responsable y controlada, muchas veces sin justificación alguna.
Es claro que Internet, para su correcto funcionamiento, requiere un trabajo responsable y colaborativo de parte de todos los participantes. La concientización de los usuarios para controlar spam y abusos desde sus redes y la participación solidaria de los ISP en este esfuerzo son fundamentales para mantener la red funcionando correctamente.
Es por ello que encontrarse con las arbitrariedades que comenta Deb Hale en su post resulta realmente preocupante. He leído incluso en el post que algunos ISP hasta cobran por desbloquear hosts en su red.
Este tipo de sucesos lleva a creer que es necesaria una regulación urgente en Internet, con un ente al que se pueda recurrir para denunciar estos abusos y que sea capaz de controlar el poder de los ISP, con el único fin de garantizar que cada usuario de la red puede brindar y hacer uso libremente de los servicios.
Cuidado con la nuevas políticas de Facebook
Facebook ha definido nuevas políticas de privacidad de los datos donde se flexibiliza el compartir determinada información sobre sus usuarios. Por defecto configura como pública determinada información que el usuario antes probablemente tuviera como privada, como son el caso de la fecha de cumpleaños, su orientación religiosa y política o sus amigos y familiares. Uno de los objetivos de esta nueva política es que dichos datos aparezcan en los buscadores, por ello es importante revisarlos.
Si han ingresado a Facebook en estos días seguramente les habrá aparecido una pantalla advirtiéndoles sobre esta situación. Mi consejo es que no la ignore y se tomen unos minutos para verificar que todo esté tal como lo desean.
Reflexiones de la presentación de Google Chrome OS
Terminada la presentación de Google Chrome OS voy a intentar dejar aquí algunos de los conceptos que pude extraer del webcast.
Arquitectura
Google pretende redefinir la forma de uso de las PCs. En este punto destaco que apuntan a hacerlas más parecidas a un televisor, lo que implica que luego de presionar el botón de encendido la máquina debería estar iniciada casi instantáneamente, de manera que sólo se requiera iniciar sesión en el sistema y estar online.
Para ello se plantean varias cosas. La primera es que Google Chrome OS debe correr sobre memorias flash y no sobre discos magnéticos. Esto reduce drásticamente el tiempo de inicio ya que las memorias flash tienen tiempos de acceso muchas veces menores. Pero la gente de Google no se queda sólo en eso sino que también plantea un importante cambio en la arquitectura.
En el gráfico anterior se puede ver que en un equipo tradicional primero se inicia el firmware/bios. Luego se carga un kernel estándar lleno de drivers y módulos para muchos dispositivos que en muchas oportunidades el usuario no tiene. Esto consume tiempo para iniciar el sistema y lo hace más “pesado”. El siguiente paso es iniciar una gran cantidad de servicios para el correcto funcionamiento de las aplicaciones que correrán en el sistema. Finalmente, se arrancan dichas aplicaciones y recién en ese momento se tiene acceso al navegador.
En el caso de Google Chrome OS la idea es simplificar todo ese proceso. El kernel sólo tiene un conjunto reducido de drivers que son los que se necesitan para que el equipo funcione correctamente, lo que reduce críticamente el tamaño del mismo y el tiempo necesario para cargarlo completamente. No obstante para esto es necesario optimizar dicho kernel y supone un trabajo con los fabricantes de equipos. El próximo paso después de cargar el kernel es directamente iniciar Chrome; dado que las aplicaciones en el SO de Google residen en la web no son necesarios la cantidad de servicios que se requieren en un sistema tradicional. Esto tiene como consecuencia que el hardware requerido no necesita ser demasiado potente, ya que sólo debe ejecutar un navegador muy liviano.
Seguridad y actualizaciones
Una de las cosas que prometió Google en su anuncio fue un sistema operativo libre de virus sin ninguna intervención del usuario. La idea de cómo resolver este inconveniente lleva el sello de Google por su simplicidad y originalidad.
Pensemos en que, al no tener aplicaciones instaladas, el nuevo sistema operativo es muy liviano y es fácil detectar si existe un cambio en él. Bueno, fácil. ¿Cómo? Utilizando una firma criptográfica. De esta manera, al iniciar el sistema operativo se chequea su firma; si la misma coincide con la que debería tener entonces se arranca normalmente. Si la misma es errónea se detecta que hubo un fallo y entonces se vuelve a iniciar el sistema restaurándolo a su estado original. Los siguientes dos esquemas hacen gráficas estas palabras.

La firma es errónea. Se debe reparar el problema.
Aplicaciones
Como ya se explicó anteriormente, las aplicaciones de Chrome OS no se instalan en el equipo sino que residen en la nube. Esto no sólo hace que el sistema sea más simple de utilizar, dado que el usuario no debe preocuparse por instalar/actualizar/eliminar aplicaciones sino que además logra que el sistema operativo funcione siempre igual de rápido, una de las características que Google había prometido. Además, redunda en la seguridad del sistema, ya que los virus vienen asociados con programas instalados en el equipo. Otra gran ventaja de este esquema es que todos los datos personales, las configuraciones, los documentos y demás serán accesibles desde cualquier lugar con Internet. E insisto, el hardware requerido para hacer funcionar a un sistema así puede ser mucho menos potente que el necesario para el resto de los sistemas operativos modernos.
A continuación puede verse una captura de pantalla de lo que sería la interfaz para acceder a las aplicaciones.
El gran interrogante en este punto es cómo se soluciona el problema de necesitar el equipo y no contar con una conexión a Internet. No he escuchado eso en el webcast ni está en el blog de Google. Veremos qué tiene la empresa preparado para solucionar este inconveniente.
Se puede encontrar un post en el blog oficial de Google con el anuncio de la presentación del nuevo sistema operativo.
Conclusiones
Para mi la presentación ha sido muy satisfactoria y se han resuelto muchas de mis dudas así como calmado la ansiedad. Sin dudas que el concepto de sistema operativo utilizado por Google es bastante revolucionario aunque aún desde mi punto de vista tiene algún inconveniente como, insisto, el no contar con una conexión a Internet. No obstante estoy seguro que desde la empresa tienen pensada alguna solución al respecto y tengo fe que el sistema será un gran éxito cuando sea lanzado al mercado. Por ahora, habrá que seguir atentos al tema.
Lo malo de enviar archivos grandes por email
Es muy común que los usuarios de cualquier servicio de email demanden que su proveedor de correo les permita enviar archivos cada vez más grandes. Es igualmente frecuente la discusión entre los administradores de si debería o no aumentarse dicho límite. Un buen post en Google Operating System explica por qué enviar archivos grandes por email es una mala idea. Dado que dicho post está en inglés, resumo a continuación las ideas del mismo (a las que adhiero):
- Los adjuntos de los emails se codifican en formato MIME de 7 bits. El resultado de esto es que el tamaño del archivo se incremente en hasta un 33%. Esto significa que por ejemplo un adjunto de 15 MB termina necesitando 20 MB para su envío por mail.
- Cuando se envía un email con varios destinatarios, se genera una copia del email por cada uno de ellos. El resultado es que se envían tantos mails como destinatarios haya, lo cuál lleva a multiplicar el tamaño de los emails resultantes por la cantidad de destinatarios.
- Si varios de los destinatarios usan el mismo servidor de correo dentro de una empresa, cada uno de ellos deberá descargar el mail individualmente, dado que al ser diferentes encabezados no es posible cachear el contenido. El resultado es un mal uso del ancho de banda.
Ahora bien, es cierto que enviar archivos grandes por email es una mala idea. Pero como contrapartida, es la forma más sencilla de hacerlo. Y esto no porque no existan otros protocolos que permitan muy fácilmente compartir archivos (FTP es un ejemplo para compartir archivos de forma muy sencilla), si no porque además el email se encarga de forma totalmente natural y transparente de la autorización para el acceso a los mismos. Pensar la autorización a determinado archivo por determinado usuario con FTP ya complica un poco más el esquema.
También existen otros servicios, como los de intercambio vía HTTP. El problema con ellos es que a veces se los filtra o limita en muchos lugares. Es por esto que hoy en día el email, sin ser el mejor medio para hacerlo, sigue utilizándose como principal servicio para intercambiar archivos.






